El presupuesto debe satisfacer tus necesidades económicas y ser viable para los clientes.

Saber calcular el valor de tu trabajo es un aspecto clave para la salud de tu negocio y un pilar fundamental en su desempeño y crecimiento. Al mismo tiempo, no es una tarea sencilla, sino que requiere un perfecto balance entre la expectativa del mercado y tus necesidades financieras. O sea, debe estar acorde al servicio prestado a los clientes, cubrir los costos productivos de la transportadora y satisfacer las necesidades de ganancia.

El presupuesto es la estimación anticipada del costo del servicio -en este caso de transporte de carga-, que se negocia con los dadores de carga previo a realizar un viaje. Para establecer un presupuesto correcto hay que tener en cuenta las diferentes variables que impactan en el costo del flete, y también ser eficiente y evitar desperdicios innecesarios.

Como anticipamos, el presupuesto no solo debe cubrir los gastos que la actividad producirá, sino también garantizar una remuneración adecuada. ¿Qué aspectos se deben tener en cuenta en la cotización del transporte de carga para que el precio final sea ventajoso para tu transportadora y lógico para tus clientes? A continuación te los contamos.

Tené en claro cuál es tu costo de operación

El costo de servicio o de operación está conformado por la suma de todos los recursos consumidos para la prestación del servicio. Algunos son reconocidos fácilmente, como el costo del combustible, los peajes, sueldos y mantenimiento de los camiones. Pero el costo total es mucho más amplio y está incidido por muchas otras variables, como seguros, patentes, autorizaciones, registros, licencias y seguridad, entre otros.

De hecho, según el modelo de medición de costos desarrollado por FADEEAC, en los servicios de transporte de cargas de larga distancia, los costos secundarios de operación y estructura alcanzan al 29% del total

Participación relativa de rubros en la estructura de costos

Definí un presupuesto saludable

Como analizamos antes, hacer un presupuesto podría parecer simple, pero no lo es. Se requiere tener en cuenta varios aspectos involucrados, como mercado, servicio, demanda y calidad, y a la par, buscar constantemente alternativas para optimizar la gestión y reducir los costos. Veamos el paso a paso…

  1. Conocé a la competencia. Un análisis de la competencia te permitirá identificar las fortalezas y debilidades de tu negocio. Esta información te va a servir para entender el mercado en el que estás inmerso, conocer las propuestas que los clientes recibirán de parte de otras transportadoras y trabajar en la eficientización de tus propios procesos, para optimizar tus ganancias.
  1. Vendé los diferenciales de tu servicio. El precio de servicio está influenciado por la calidad, por eso, es lógico que un proveedor que invierte en tecnología y se capacita para mejorar sus habilidades profesionales incluya en el valor de su servicio estos atributos. Si este es tu caso, explicá a los clientes esos valores diferenciales para que no vea solamente el “precio” y pueda ponderar el riesgo de elegir un servicio que ofrezca una calidad inferior.
  1. Calculá la tarifa de tu transporte con la mayor profundidad posible. Tomate el tiempo para recopilar los gastos de todos los conceptos vinculados al costo, no solo los fijos, sino también los variables.

Está claro que la tarifa del flete es un factor que impacta fuerte en los transportistas, al tiempo que es uno de los costos más influyentes para los dadores de carga. Por eso, optimizar los procesos de ambas partes, para minimizar las pérdidas innecesarias y utilizar la máxima capacidad de carga del camión en cada viaje, es vital para mantener la salud del transporte automotor de cargas.

Confirmación del costo operativo del transporte automotor de cargas

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