Los costos de combustible son uno de los que más impactan en el TAC

Los costos del transporte automotor de cargas no paran de subir; impulsados principalmente por el alza del combustible, insumo que representa un tercio del costo de un viaje y que acumula un incremento del 78.5% en los últimos 12 meses. En este contexto, toma relevancia la implementación de acciones que contribuyan a optimizar el uso de este recurso y eficientizar los procesos de trabajo en las empresas logísticas.

Las organizaciones representativas del sector trabajan continuamente en este sentido, y elaboraron varias propuestas y proyectos orientados a optimizar el consumo del combustible. Por ejemplo, el programa Rango Verde que impulsa la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) que fue pensado para coordinar iniciativas en pos de la sustentabilidad y el cuidado del medio ambiente en el ejercicio de la actividad.

En paralelo, la implementación de las prácticas que promueve este programa trae como beneficio un ahorro de combustible que se evidencia también en un ahorro monetario importante. Según FADEEAC, una reducción del consumo de combustible un 5% representaría una disminución de 275 millones de litros por año.

Medidas para alcanzar una operación sustentable

El consumo de combustible asociado al transporte terrestre tiene una incidencia muy significativa en el consumo de energía total, lo que impacta seriamente en la sustentabilidad.

La Guía de gestión sustentable de vehículos de flotas de transporte de cargas, publicada por el ITBA (Instituto Tecnológico de Buenos Aires) puntualiza que la gestión adecuada del uso de combustible permite aprovechar de forma más rentable cada litro, contribuyendo a la economía de la empresa y el ahorro de energía.

Según los expertos, este objetivo se logra básicamente mediante 3 caminos: la optimización de las rutas eliminando los kilómetros innecesarios, la reducción de consumo por cada kilómetro recorrido y la optimización de la red logística. En todos los casos, para poder conocer los puntos de mejora es clave la implementación de mecanismos de control y análisis de los desvíos.

5 buenas prácticas para ahorrar combustible en el TAC

5 buenas prácticas para ahorrar en el transporte de cargas

Para gestionar de forma más eficiente los vehículos, la Guía de buenas prácticas para la logística y la sustentabilidad publicada por el Observatorio de Logística y Sustentabilidad del ITBA incorpora estas sugerencias.

  1.   Capacitar a los choferes

La conducta de conducción influye en el consumo de combustible. Por eso es vital la capacitación de los choferes sobre el aprovechamiento al máximo la tecnología de los vehículos y las técnicas de conducción responsable y sustentable. Aplicando las adecuadas se puede reducir entre el 10% y el 15% el combustible necesario para operar.

  1.   Gestionar el consumo de combustible

Significa diseñar e implementar un sistema de seguimiento del consumo, tanto a nivel global como individual, que permita aprovechar al máximo el insumo. Para ello hay que planificar las rutas para que no se recorran más kilómetros de los necesarios, seleccionar las unidades adecuadas al tipo de transporte a realizar, utilizar técnicas de conducción económica y realizar los mantenimientos preventivos en tiempo y forma, entre otras acciones.

  1.   Optimizar la aerodinámica de la flota

La forma geométrica de la superficie del camión condiciona la resistencia que le pone a la masa de aire en movimiento con la que se enfrenta durante su circulación. Cuando la forma no es óptima, se consume combustible innecesario, por lo que en la optimización de este aspecto radica una importante oportunidad de ahorro.

  1.   Realizar un correcto mantenimiento preventivo

Todos los fabricantes de vehículos de carga especifican cuál es el mantenimiento preventivo que debe realizarse a las unidades para asegurar su mejor funcionamiento, además de contribuir a mejorar su seguridad operativa y vial y optimizar el consumo de combustible.

  1.   Optimizar las rutas

Realizar una acertada planificación de las rutas es un factor determinante para el ahorro de combustible, por eso contar con administradores experimentados y apoyarse en herramientas tecnológicas que ayuden a potenciar los resultados del trabajo son piezas fundamentales de las transportadoras. Elegir el vehículo adecuado para cada carga, trazar la ruta más eficiente e intentar llegar a una tasa de ocupación del 100% en todos los viajes son algunas de las buenas prácticas que adoptan los expertos para conseguir el objetivo buscado.