Las buenas prácticas saludables contribuyen al cuidado de la salud física y psíquica.

Sobrepeso, deshidratación, sedentarismo, enfermedades profesionales, cansancio, tabaquismo, stress son algunos de los problemas que enfrentan los transportistas como consecuencia de su vida profesional. ¿Es tu caso también? Para ayudarte a combatirlos e impulsar tu bienestar, desde T-CARGO te sugerimos 5 hábitos saludables que podés incorporar en la rutina del trabajo para mejorar tu calidad de vida presente y futura.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una persona saludable es aquella que tiene buen estado físico, mental y social. Como adelantamos, es un estado que no se logra de forma automática: salvo excepciones privilegiadas, para ser saludable hay que adquirir y mantener a lo largo del tiempo una serie de hábitos o conductas que impacten positivamente en la salud.

“No tengo tiempo para hacer ejercicio”, “en la calle no puedo comer bien”, “trabajo muchas horas, dormir bien es un lujo para mí”. Casi con seguridad escuchamos o dijimos frases como estas. Y son ciertas. El ritmo y las costumbres de vida actuales, entre las que se ubican las derivadas de la actividad laboral, lleva a descuidar hábitos que contribuyen al cuidado de la salud física y psíquica.

Hábitos saludables que podés incorporar en la rutina del trabajo .

5 hábitos saludables que todos los transportistas pueden aplicar todos los día

1. Comer bien

La alimentación tiene como objetivo darle al organismo los nutrientes que necesita para vivir, conservando la salud. En alto grado, de acuerdo a lo que comemos es la salud que tenemos.

Varias de las enfermedades citadas al inicio de este artículo se producen por consumir una alimentación desequilibrada. Para evitarlas, mantenerte sano y tener energía para trabajar es necesario que consumas proteínas, vitaminas, minerales, carbohidratos, grasas y agua, en las proporciones adecuadas.

¿Cómo comer para mantenerse sano mientras trabajás como transportista?

El primer punto es la variedad. No te limites a un solo tipo de alimento. Lo que hay que hacer es combinar verduras, frutas, granos y carnes de forma equilibrada. (El plato para comer saludable, Harvard T.H. Chan School of Public Health). 

En la medida de lo posible, prepará alimentos caseros y llevalos en una conservadora portátil.

Si tenés que comer en el camino, elegí platos lo más simples posibles. Por ejemplo, una porción de carne a la parrilla en lugar de chorizo y morcilla, ensalada de varios colores en lugar de papas fritas o pastas con salsa filetto en lugar de cremas o manteca.

Por último, comé varias veces al día y tomate tu tiempo para masticar despacio cada bocado.

2. Tomar mucha agua

Mantenerte hidratado es fundamental porque, si el cuerpo no tiene el agua suficiente, no puede llevar a cabo sus funciones normales. También ayuda a combatir los golpes de calor.

La deshidratación puede producir, entre otros síntomas, dificultad de concentración, dolores de cabeza y somnolencia (quedarse dormido), síntomas que son muy complicados para los transportistas.

Para mantenerse hidratado hay que tomar como mínimo 8 vasos de agua por día, unos 2 litros.

3. Realizar ejercicios express

En una encuesta, el 70% de los transportistas consultados dijeron sufrir dolores de espaldaEs una consecuencia directa de la posición de manejo de los transportistas.

Para aminorar el impacto negativo, verificá que el asiento esté a la altura adecuada y sentate derecho. Tratá de hacer paradas cortas para cambiar de posición, caminar un poco y realizar ejercicios de estiramiento simples.

4. Descansar bien

El stress es un flagelo. Las jornadas de trabajo muy largas, los problemas de tránsito que impiden cumplir con las rutas programadas, y otros imprevistos que los transportistas enfrentan día a día lo agravan.

Descansar al menos 7 u 8 horas seguidas es vital. Y también lo es poder tener tiempo para realizar actividades recreativas, pasar tiempo con la familia o realizar un deporte, etcétera.

En síntesis, descansar la mente y el cuerpo.

5. Abandonar el cigarrillo

El tabaquismo es una adicción y, además, un gran enemigo de los transportistas.

El humo que se produce al fumar en un vehículo inhabilita una visión clara y el monóxido de carbono va acumulándose en el organismo del conductor, alterando su capacidad de conducción segura. Además, los efectos negativos del tabaco sobre la salud están vastamente probados, así que no quedan dudas que abandonar el cigarrillo es una buena idea para evitar enfermedades asociadas a este hábito.