Las emisiones de CO2 son una de las fuentes que más provocan al aumento de los gases de efecto invernadero.

En la actualidad, resulta frecuente escuchar “calentamiento global”, “cambio climático” o frases similares. Desde hace unos años circulan estos conceptos y los relacionamos con fenómenos meteorológicos extremos e inusuales. Se sabe que estos sucesos son generados por las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero, que la industria en general es responsable de esta contaminación. ¿De qué formas está impactando en el medio ambiente el transporte automotor de cargas y qué debe hacer para reconvertirse en sustentable? De eso hablamos en este artículo de T-CARGO.

Las emisiones de CO2 son una de las fuentes que más provocan al aumento de los gases de efecto invernadero: contribuyen al calentamiento global en un 53% y, además, su permanencia en la atmósfera es larga, desde 200 hasta 300.000 años.

El transporte automotor de cargas representó, en 2014, el 28% de la demanda de energía mundial y fue el responsable del 23% de las emisiones de CO2. En Argentina, el 94% de las mercaderías se transportan por carreteras con vehículos movilizados con gasoil. Las emisiones de CO2 que producen, ubican al sector como segundo responsable de la contaminación del medio ambiente (el primero es la industria).

Estas estadísticas señalan la urgencia de crear nuevos formatos y costumbres de trabajo, que se anclen en los beneficios y avances tecnológicos y se orienten a la optimización de los recursos.

Mientras diversos actores evalúan la electrificación progresiva de las flotas de vehículos, orientarse a la optimización de las rutas para recorrer la menor cantidad de kilómetros posible y hacer más eficiente el consumo de combustible, aprovechando los viajes, reduciendo los fletes negativos y adoptando buenas prácticas de conducción, son algunas de las soluciones que requiere el transporte del siglo XXI.

Reducir las emisiones de CO2 puede salvar el planeta

Un informe especial del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (en inglés Intergovernmental Panel on Climate Change, IPCC) emitido los primeros días de octubre de 2018 es implacable en advertir las consecuencias del calentamiento global. Si el aumento de la temperatura excede los 1,5°C en comparación con épocas preindustriales, el resultado para el planeta alcanzaría niveles de catástrofe. Los expertos coinciden en que las acciones para reducir las emisiones contaminantes no están alcanzando los resultados esperados y que, para revertir este desenlace terrible, se requiere una acción global, coordinada y drástica.

Actualmente estamos experimentado las consecuencias de un calentamiento de 1°C. Clima más extremo, aumento del nivel del mar y sequías sin precedentes, disminución del hielo marino del Ártico, entre otros, son los cambios que produce. Sin un cambio inmediato -12 años de plazo según los expertos- se cree que la temperatura continuará aumentando sin freno.

Según el IPCC, el calentamiento global debe limitarse a 1.5°C; en comparación con el período preindustrial, a fines del siglo XIX. Ese límite, en comparación con un calentamiento de 2°C, podría garantizar una sociedad más sostenible y equitativa.

Mitigación de la demanda de energía y cambio de hábitos para reducir las emisiones de CO2 y otros comportamientos contaminantes son, según el informe del Panel, cambios que deben suceder de inmediato para frenar el aumento desmedido de la temperatura.

Según los expertos para que no se desate una pesadilla, el calentamiento global debe limitarse a 1.5°C en comparación con el período preindustrial.

¿Qué hay que hacer para garantizar un mundo seguro y sostenible?

Según los expertos, llegar a esta meta para 2030 significa que se deben reducir en un 45% las emisiones de CO2, tomando como referencia los números de 2010. Y para 2050 se debería llegar a un “cero-cero”, o sea, cada emisión debería ser compensada para que el impacto sobre el medio ambiente sea inexistente.

En 2015, en el marco de la 21ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), se firmó el Acuerdo de París. Se trata de un consenso mundial en respuesta a la amenaza del clima y establece una serie de medidas para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Según la UNFCCC, a la fecha fue adoptado por 195 países. Argentina adhirió mediante la Ley 27.270, sancionada en diciembre de 2015.

Los primeros días del próximo mes de diciembre, la Convención volverá a reunirse en Polonia para celebrar la 24ª Conferencia (COP 24). Se espera que se revisen las metas planteadas para enfrentar el cambio climático, de acuerdo a las sugerencias actualizadas por los expertos.

En vista de las sugerencias (o advertencias) vertidas por los expertos, buscar herramientas innovadoras, analizar oportunidades para mejorar, capacitar al personal y establecer metas para la reducción de las emisiones de CO2 es un compromiso que el transporte de cargas debe asumir para contribuir a frenar el calentamiento global.