Encontrar soluciones eficientes para reducir los fletes negativos es hoy uno de los principales objetivos de la industria del transporte automotor de cargas, que busca constantemente soluciones que le permitan reducir costos y maximizar la capacidad operativa. ¿Puede la tecnología contribuir a la reducción de esta problemática? La respuesta es un rotundo ¡sí! En este artículo de T-CARGO te contamos cómo lo hace.

Cuando hablamos de fletes negativos nos referimos al espacio que queda sin ocupar en un camión. Puede ser porque la carga que se está transportando ocupa solo una parte de la capacidad total del vehículo, o porque la unidad está volviendo vacía a su lugar de origen, luego de haber entregado la carga en el destino. En cualquiera de los dos casos el resultado es el mismo: menor rendimiento y mayores costos.

Según el Ministerio de Energía, en Argentina el 94% de la carga se transporta por medio de camiones. En ese volumen de mercado, ¿cuál es el impacto de los fletes negativos en el negocio? Los resultados del estudio realizado por el organismo a fines de 2017 son clarísimos para ejemplificar la alta incidencia de los fletes negativos: de los 34 millones de viajes que se hacen al año, se estima que solamente 20 millones son con carga. O sea, casi el 40% de los viajes en Argentina son fletes negativos.

Por eso, como dijimos en la introducción, ni transportistas ni dadores de carga tienen dudas acerca de la importancia de encontrar formas para hacer más eficiente los procesos de negocio. Con la mejora del sector como foco, ¿qué aportes puede hacer la tecnología para contribuir a desarrollar modelos de trabajo que traigan ventajas competitivas a todos los usuarios? A continuación, explicamos los principales aportes de la tecnología para combatir los fletes negativos.

La democratización del negocio del flete le da batalla a los fletes negativos

La industria del transporte de cargas es muy amplia y diversa. Grandes empresas de logística, con flotas de camiones y estructuras de personal constituidas, se mezclan con emprendedores dueños de uno o dos vehículos que son ofertados para el transporte de mercaderías.

En la otra vereda están los dadores de carga, entre quienes también se da una heterogeneidad similar. Grandes retailers, industrias y productores con necesidad de movilizar sus artículos se mezclan con startups y pequeños productores locales que ansían llegar con sus productos a mercados distantes.

El principal desafío es, entonces, que ambas partes se encuentren, de forma sencilla y en el momento preciso. Si los camiones que han entregado su carga en destino pueden rápidamente encontrar un nuevo cliente, se reduce el tiempo que pierden esperando una nueva carga. Y, si los dadores de carga pueden saber qué transportistas están libres en su zona, pueden concretar el viaje en pocos minutos, mejorando los costos y recursos que destinan a buscar proveedores para transportar su mercadería.

Así, la tecnología hace que el encuentro entre transportistas y dadores de carga sea más eficiente, ameno, consciente y moderno, sumando beneficios a todos los actores en lo que respecta al principal obstáculo de este negocio: los fletes negativos. ¿Cómo? Con las plataformas colaborativas.

La alternativa del transporte en colaboración para aplastar a los fletes negativos

Las plataformas colaborativas han explotado hace unos años, creando un modelo de negocio que no para de crecer. Mediante una página web o aplicación del celular, se puede en minutos buscar un alojamiento al otro lado del mundo, solicitar un vehículo para llegar al aeropuerto o encontrar a quién quiere comprar ese sillón que ya no vamos a usar.

Esta solución llegó ahora al transporte de mercaderías, conectando transportistas con empresas dadoras de fletes, democratizando el negocio del transporte de cargas y colaborando para que los fletes tiendan a reducir su costo.

En T-CARGO creemos que quién transporta, no solo transporta mercancías, sino que transporta sueños, proyectos, ideas y esperanzas. Por eso, formamos parte de una cultura integrada y conectada con el resto del mundo, y nos esforzamos día a día para que nuestros clientes se beneficien de la cultura del transporte en colaboración.